Viaje sorpresa
7 Octubre, 2007 — David1ª parte:
Esto pretende ser la crónica, a cuatro manos, de un viaje sorpresa a Francia, seguramente este plagado de faltas ortográficas pero eso es cosa del corrector informático. La idea surgió como un viaje para desestresarnos un fin de semana.
La excusa, era el cumpleaños de uno de los organizadores, que todo hay que decirlo y pese a todo, se portó, más o menos.Con motivo de su cumpleaños y viendo un panorama en que todos andábamos algo liados cada uno en lo nuestro, decidimos organizar un pequeño viaje de fin de semana, ¿Porqué no?
Decidimos montar un viaje sorpresa, bueno sorpresa el destino por lo demás nada. A mi personalmente me toco participar en el concurso de ideas para un destino de fin de semana, y ya se sabe que quien anda con perdidos, se pierde, o algo así, jejeje.
Bueno a lo que estábamos, como diría el lobo …al turrón.
En el concurso de ideas sin mucho ánimo ese día, la verdad, se decidió, que de ir a alguna parte, hacer un viaje que mereciera tal nombre, uno que pudiéramos recordar después con algo de afecto. Pero la hazaña presentaba limites económicos evidentes, debidos a la inflación que acusaba el país, y aun más temporales, ya que un fin de semana da de si lo que da, dos días, y no más.
No parece mala idea, pero eso conlleva complicaciones, la primera reunir a todos y decírselo, no sería fácil, la economía no esta para ruidos, jeje.
“Bueno,- Me dijo - esto no es problema, es mi cumpleaños, me apetece marchar de viaje con mis amigos, así que sin excesos.” Se decidió a correr con los gastos de transporte, alojamiento y comida del fin de semana. Primera cuestión resuelta, solo faltaba la segunda cuestión, elegir un destino.
Al final la opción factible que triunfo era un viaje a las Landas (sur de Francia a la región de Aquitania, unos 250 km de casa por que no es para tanto y casi seguro que ninguno de nosotros hemos estado antes allí. “Bueno entonces las landas, ¿No?” Y hay estábamos dos amigos de los seis que habíamos de ir preparando el viaje sin decir a donde en los ratos de después del trabajo.
Valla la verdad es que por mi parte la preparación fue un poco desastre pero aun quedo la cosa un poco apañada.
Por Internet buscando camping o algo para ver por allí. ¿Quién nos lo iba a decir, Las Landas, es como decir Aragón o Cataluña, o … una región muy grande.
El día de antes de salir, encontramos, por la noche en Internet unos lagos, que por distancia y tal nos encajaban en el perfil de lo que buscábamos. Ni mirar el tiempo ni na, la tarde de antes aun sin concretar mucho los detalles finales, a comprar un mapa de la zona y comida para el viaje, que para nosotros dos era un reto y para el resto una incógnita.
Sábado por la mañana. Reunión del grupo y salida de casa, se le dan al segundo conductor las indicaciones justas para seguirnos hacia quien sabe donde. Por fin se descubre a medias la jugada entramos en Francia, ya resultaba evidente que el destino era allí en Francia. Una vez allí, y para desconcierto de mis acompañantes, uno de los cuales era el coorganizador del viaje, surge el dilema: “¿Y que tal si vamos a este otro punto del mapa? Parece mucho mas turístico que el que habíamos marcado.” Votaciones a lo Chavez, gana la segunda opción, 200 km mas adentro de Francia en la línea de costa. Como no, cuello de mis acompañantes, y ansiedad, que si allí solo se habla francés que donde nos vamos a alojar, etc., etc… y claro nosotros de francés ni papa o casi una persona si.
Aún hoy me pregunto como es posible que todo saliera tan bien. Al salir de la autovía, encontramos una indicación de camping, y unas autocarabanas que seguían en esa dirección, la cosa era clara, “ sigue a esas autocarabanas ´´ así, las seguimos por una serie de carreteras secundarias, hasta llegar a… ¡Si!, ¿ puede ser ? ¡ un camping !; La foret. ( http://www.campinglaforet.fr/ ) En línea con Burdeos en el plano pero en la zona de costa, Arcachón. Un lugar precioso. Un gran pinar con una duna gigantesca al fondo entre nosotros y la playa.
La boca de entrada a una bahía natural con arenales y dunas de la altura de
un edificio de 20 alturas aproximadamente una pasada de bonito y totalmente recomendable.
p.d: la narración del viaje continua en otros post, que iré colgando sucesivamente para que no sea todo de una tacada


