UNA HISTORIA
¿Me dejas que te cuente una historia?. No se si creérmela, pero un amigo
mío dice que era una tarde de domingo en que no ponían nada bueno en tele-
visión. Hasta ahí me la creo. Cuando de repente sonó el teléfono, y al otro
lado una voz de una mujer desconocida le dice:
-Pero ¿Cómo no viniste?.
Mi amigo me asegura que no conocía aquella mujer que le pedía explicacio-
nes, y como no ponían nada bueno en televisión, mi amigo sigió con el rollo
y dijo:


